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Bonsái

bonsai

¿Qué es un bonsái? ¿De dónde proviene?

Bonsái es una palabra de origen japonés, que se desglosa en 2 partes, bon =”bandeja” y sai=”cultivar”. Las cuales vienen a significar plantado en maceta. El término de bonsái es en sí el arte de plantar una especie vegetal en una maceta, con unas dimensiones muy pequeñas respecto al original. No obstante, no todas las plantas, árboles o arbustos pueden ser bonsáis.

¿Cómo cuidar un bonsái?

Los bonsáis son una de las especies más difíciles de cuidar que existen. No porque sea complicado, pues son tareas que todo el mundo puede llevar a cabo. Sino más bien por la cantidad de tiempo y dedicación que conlleva tener un bonsái en perfecto estado.

A continuación, os diremos todos los detalles que debéis tener en cuenta para saber como cuidar un bonsái y mantenerlo siempre en perfecto estado.

Riego

Al igual que en todas las especies vegetales, la cantidad de agua y tipo de riego varía según la propia planta. Por ejemplo las plantas suculentas están acostumbradas a climas con escasez de agua y por consiguiente no pueden ser regadas con tanta frecuencia como las plantas de exterior.

No obstante, has de saber que un riego excesivo ahogarán las raíces y se pudrirán. Una escasez de riego secará la planta y se estropeará.

El bonsái ha de regarse cuando el sustrato empiece ha secarse. Esto lo puedes saber introduciendo los dedos sobre el suelo y comprobar si está seco. A la hora de regarlo, utiliza una regadera en forma de lluvia y riega sus raíces varias veces cada vez que el sustrato absorba el agua. Haz esto hasta el agua salga el agua por los agujeros de la maceta o recipiente.

Sustrato

Los bonsáis utilizan un sustrato específico para ellos puesto que requiere un suelo con unas condiciones muy exhaustivas para poder perdurar en el tiempo.

Así pues, tal y como explicamos en nuesto artículo de sustratos para plantas, hay una sección en las que comentamos los sustratos para bonsáis.

Transplante

Trasplantar un bonsái es de vital importancia para evitar que se sature el suelo y la planta deje de obtener nutrientes. La frecuencia con la que lo hagamos dependerá principalmente del tipo del planta; las especies de crecimiento rápido habrá que cambiarlas cada 2 o 3 años, mientras que las de crecimiento lento de 3 a 5 años.

Una buena época para trasplantar los bonsáis es a finales de invierno, principio de primavera, cuando la planta empieza a despertarse. En el proceso, deberemos cortar más o menos 1/3 de as raíces siempre y cuando estén muy enrolladas alrededor de la planta.

Al contrario que mucha gente opina, trasplantar el bonsái no hará disminuir su tamaño, sino lo contrario. El trasplante le proporcionará a la planta nuevos nutrientes, ayudándola a crecer y florecer correctamente.

Abonado

Tal y como hemos dicho anteriormente, un bonsái es una de las plantas más delicadas que existen, necesitando de unos cuidados frecuentes. Puesto que puede resultar difícil para muchos, el abono para bonsái es de vital importancia. Además de que el hecho de encontrarse en una maceta pequeña hace que necesite más nutrientes de los que debe porque disponen de poco espacio.

Los abonos constan de 3 elementos principales, Nitrógeno, Fósforo y Potasio respectivamente, seguidos de 3 números x:x:x. Estos dígitos indican su relación con los nutrientes, de manera que un valor más elevado equivale a una concentración más alta.

Para nuestra planta, lo mejor alternativa abonos de distintas concentraciones durante diferentes épocas del año. En época de floración (primavera) lo mejor es un abono con una alta concentración en Nitrógeno como 12:6:6 o similar. En verano un abono equilibrado como 10:10:10, mientras que en invierno bajo contenido en Nitrógeno como 3:10:10.

No obstante puedes consultar a un experto si buscas algo específico para tu bonsai. Por ejemplo, si lo que quieres es que florezca más a menudo, puedes utilizar un abono con mayor concentración de potasio como 6:6:12.

Bonsai floreciendo
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